Los últimos días de junio han sido también un tiempo de encuentro, reflexión y crecimiento para el profesorado del Colegio Claret de Madrid.
Mientras los alumnos comenzaban sus vacaciones, el claustro dedicó varias jornadas a seguir fortaleciendo su vocación educativa y su identidad claretiana a través de diferentes espacios compartidos.
En Competejiendo, profesores de todas las etapas trabajaron juntos para poner en el centro al alumnado, reflexionando sobre sus necesidades y compartiendo buenas prácticas que enriquecen nuestra respuesta educativa. Una oportunidad para aprender unos de otros y seguir tejiendo comunidad.
Por su parte, Ilumina invitó a todo el profesorado a profundizar en los rasgos que caracterizan a una escuela claretiana: la pasión por la misión, la opción por los más vulnerables, Jesucristo como centro de la propuesta educativa, la vida en comunidad, la fraternidad universal y el diálogo. Un espacio para reconocer todo aquello que da sentido a nuestra forma de educar y evangelizar.
Estas jornadas culminaron con el Claustro Final de Curso, un encuentro dedicado a valorar el camino recorrido y proyectar el próximo curso con ilusión y esperanza. Fue también un momento especialmente emotivo para agradecer la dedicación de Mercedes, Toñi y Car, que comienzan una nueva etapa tras años de entrega al colegio, y despedir al P. Rafael Lozano CMF, que continuará su misión educativa en otro centro claretiano.
Un cierre de curso marcado por la gratitud, la esperanza y el compromiso compartido de seguir educando evangelizando.

















